El Paso, Texas.- Una investigación del prestigiado diario The Washington Post reveló que la unidad de supervisión del ICE documentó por lo menos 60 violaciones a las normas federales de detención en el nuevo Centro de Detención de Fort Bliss, en el Oeste de Texas.
De acuerdo a los hallazgos, los migrantes se encontraban confinados en instalaciones inconclusas en medio de la construcción en curso, con acceso muy limitado a asistencia legal, teléfono, recreación, alimentación adecuada y atención médica.
“Advertimos que estas instalaciones conducirían a abusos, negligencia y violaciones sistemáticas de los derechos civiles y humanos, abusos que hemos presenciado una y otra vez”, dijo Fernando García director ejecutivo de la Red Fronteriza por los Derechos Humanos.
Los inspectores reportaron la falta de historiales médicos, casos de vigilancia de suicidio sin supervisión y la administración de medicamentos psicotrópicos sin consentimiento registrado.
Además, la dotación de personal de seguridad estaba muy por debajo de los requisitos contractuales, y los guardias no contaban con normas claras sobre el uso de fuerza letal, lo que representaba lo que los inspectores describieron como una “grave vulnerabilidad”.
“El informe de hoy confirma nuestros peores temores y lo que las comunidades fronterizas saben desde hace tiempo: estos no son incidentes aislados, sino parte de un ciclo recurrente en el que los migrantes son tratados como si fueran desechables en nombre de la aplicación de la ley”, dijo García.
El mes pasado, BNHR, junto con decenas de miembros y organizaciones de la comunidad, denunció la apertura del Campamento East Montana, un enorme centro de detención improvisado dentro de Fort Bliss.
La Red señala que el informe confirma que no son incidentes aislados, “sino parte de un ciclo recurrente en el que los migrantes son tratados como si fueran desechables en nombre de la aplicación de la ley”.