Kerville, Texas.- Cuando Amanda Valdez supo de los síntomas que experimentaba su hija Kaydin de 13 años, pensó que se trataba de una gripe, pero pronto los síntomas escalaron provocando la amputación de piernas y un brazo.

Kaydin comenzó con los malestares “fiebre, escalofríos y dolores corporales”, hacia el 23 de enero y a finales de mes, estaba en el hospital de donde la atendieron y la regresaron a casa, según contó Valdez a una televisora de Houston.

A los pocos días la situación empeoró “entró en insuficiencia respiratoria y comenzó a ponerse azul. Tenía neumonía estreptocócica, choque séptico e insuficiencia multiorgánica”, dijo en entrevista con la televisora.

La joven fue trasladada a un hospital en San Antonio donde le diagnosticaron también con una infección de estreptococo. Su corazón solo esta trabajando al 20 por ciento de su capacidad, incluso, alguna vez se detuvo.

Cuando la gripe se combina con otras infecciones, como el estreptococo puede volverse muy grave pronto, según le explicaron los médicos.

Esa combinación provocó coágulos sanguíneos en sus extremidades que afectaron sus piernas y un brazo, que le fueron amputados.

“Es devastador. ¿Cómo le explicas a tu hija que todo su mundo ha cambiado? ahora está cubierta de cicatrices. Toda su vida ha cambiado”, lamenta Valdez.

Valdez dice que decidió compartir la historia de Kaydin para crear conciencia sobre la importancia de reconocer los riesgos de una enfermedad como la gripe.

Los médicos señalan que la vacunación sigue siendo una de las mejores formas de reducir el riesgo de padecer una enfermedad grave.

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