Houston, Texas.- El Distrito Sur de Texas ha presentado 371 casos relacionados con asuntos de inmigración y temas afines entre el 13 y el 19 de marzo, anunció el Fiscal Federal Interino, John G.E. Marck.
Un total de 22 personas han sido acusadas de delitos de contrabando de personas. Otras 141 denuncias penales alegan casos de entrada ilegal, mientras que 204 personas enfrentan cargos por reingreso constitutivo de delito grave tras una expulsión previa.
La mayoría de estos individuos poseen antecedentes penales por delitos graves, tales como delitos relacionados con narcóticos, crímenes violentos, delitos migratorios, entre otros. Los seis casos restantes implican cargos relacionados con armas de fuego y otros delitos migratorios.
Dos de las personas acusadas en los últimos días son ciudadanos mexicanos con antecedentes penales por delitos graves, los cuales incluyen lesiones a menores o ancianos, o agresión agravada, según las alegaciones. Ivis Anibal Olvera-Moreno y Carlos Alberto Chairez-Estala habrían sido expulsados, presuntamente, el 11 y el 19 de julio de 2025, de acuerdo con sus respectivas acusaciones. No obstante, las autoridades policiales los habrían descubierto en el área de McAllen sin autorización para permanecer en los Estados Unidos.
Las autoridades localizaron a otro ciudadano extranjero de nacionalidad mexicana cerca de Donna, a pesar de que también había sido expulsado previamente en el transcurso del último año. La denuncia penal alega que Daniel Davalos-Ayala cuenta con múltiples condenas previas por reingreso ilegal, posesión con intención de distribuir y uso no autorizado de un vehículo.
Otro caso alega que Jorge Armando Pineda-Samaniego, de nacionalidad mexicana, cuenta con una condena previa por reingreso ilegal y fue deportado anteriormente el 9 de mayo de 2018. Las autoridades supuestamente lo descubrieron de nuevo cerca de Edinburg.
Los cuatro individuos están acusados de un delito grave de reingreso tras haber sido deportados y se enfrentan a penas de hasta 20 años de prisión federal en caso de ser declarados culpables.
Además de estos nuevos casos, se ordenó al ciudadano mexicano Fernando Ramírez-Noria cumplir una pena de 84 meses en una prisión federal por su condena por reingreso ilegal. El tribunal tomó en consideración sus antecedentes penales mientras permanecía ilegalmente en los Estados Unidos, incluyendo condenas por violencia doméstica, conducir bajo los efectos del alcohol y reingreso ilegal. Las autoridades lo deportaron por primera vez en enero de 2015, pero él regresó reiteradamente. Las fuerzas del orden lo localizaron nuevamente en el país tras un arresto por conducir bajo los efectos del alcohol (DWI) en 2023.
En Houston, José Rosario Belmontes-Lira se declaró culpable y fue sentenciado por reingreso ilegal a los Estados Unidos. Cuenta con condenas previas por robo con allanamiento de morada, conducir bajo los efectos del alcohol y reingreso ilegal. Las fuerzas del orden lo descubrieron en enero en Houston sin autorización para permanecer en el país. También fue sentenciado el ciudadano hondureño Alex Ramón Reyes, quien posee condenas previas por posesión de sustancias controladas, robo y contrabando de personas.