Houston, Texas.- Ocho extranjeros indocumentados y miembros de la violenta y sanguinaria organización criminal transnacional Mara Salvatrucha o MS-13 han sido sentenciados a largas condenas por participar en una conspiración de crimen organizado que incluyó la manipulación de testigos y múltiples asesinatos de personas, algunas de tan solo 14 años de edad.
Los sujetos perpetraron asesinatos brutales, matando a sus víctimas con machetes, bates de béisbol y con sus propias manos; posteriormente, glorificaron sus actos violentos enviando fotografías de su masacre a los líderes de la MS-13 en El Salvador, declaró el Fiscal General Adjunto A. Tysen Duva, de la División Criminal del Departamento de Justicia.
Este caso se centra en el periodo en que la violencia de la MS-13 alcanzó su punto álgido en Houston. “Estos pandilleros figuran entre los criminales más despiadados y violentos que hemos visto jamás; convirtieron a nuestras comunidades en sus propios campos de exterminio”, señaló el Agente Especial a Cargo Jason Hudson, de la Oficina del FBI en Houston.
Los ocho miembros de la pandilla MS-13 ingresaron ilegalmente al país y procedieron a sembrar el terror en las comunidades locales señaló la Agente Especial Encargada Interina Erin Burke, de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) — Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en Houston.
Hoy, Edgardo Martínez-Rodríguez —también conocido como Largo, de 35 años— fue sentenciado a 50 años de prisión, y Wilman Rivas-Guido —también conocido como Inquieto, de 30 años— fue sentenciado a 45 años de prisión.
Otros seis miembros de la MS-13 han sido sentenciados a largas penas de prisión en relación con este caso: Miguel Ángel Aguilar-Ochoa —también conocido como Darki, de 40 años—, Wilson José Ventura-Mejía —también conocido como Discreto, de 30 años— y Walter Chicas-García —de 28 años— recibieron, cada uno, sentencias de 50 años. A Marlon Miranda Morán —de 26 años— se le ordenó cumplir 35 años de prisión, mientras que a Luis Ernesto Carbajal-Peraza —de 34 años— y a Carlos García-Góngora —de 28 años— se les ordenó cumplir 45 años de prisión. Todos han permanecido y continuarán bajo custodia.
Todos son ciudadanos salvadoreños que se encuentran ilegalmente en los Estados Unidos. Anteriormente se declararon culpables, admitiendo ser miembros de la MS-13 y participar en una empresa criminal responsable de asesinatos, extorsión, tráfico de drogas, robo y obstrucción de la justicia en el área de Houston y sus alrededores, entre los años 2017 y 2018.