Austin, Texas.- La Fiscalía de Texas ha abierto una investigación contra cinco escuelas de transporte de carga por “poner en peligro a los tejanos al proporcionar una capacitación inadecuada para conductores comerciales —incluso a personas que no hablan inglés—, en violación de las leyes estatales y federales”.
Las escuelas en cuestion son: EP Texas Trucking School (“EP Trucking”), Trucker Certified LLC (“Trucker Certified”), Fast Track CDL LLC (“Fast Track”), CDLCALL.COM LLC (“CDLCALL”) y Lindenwood Education System (“Ancora”).
Las regulaciones federales exigen que los titulares de una licencia de conducir comercial (“CDL”) sean capaces de “leer y hablar el idioma inglés con la suficiencia necesaria para conversar con el público en general, comprender las señales y avisos de tráfico vial en inglés, responder a consultas oficiales y realizar anotaciones en informes y registros”.
“Poner a personas que no hablan inglés al volante de camiones de 18 ruedas en los Estados Unidos puede representar graves amenazas para la seguridad pública», declaró el Fiscal General Ken Paxton
La fiscalía dice que los hallazgos preliminares sugieren que ciertas escuelas están haciendo caso omiso de estos requisitos. Por ejemplo, EP Trucking informa a los posibles estudiantes que el dominio del inglés no es necesario para completar el programa y promociona sus servicios en español.
Estas acciones, entre otras, constituyen violaciones de la Ley de Prácticas Comerciales Engañosas de Texas y representan un riesgo significativo para la seguridad pública.
EP Texas Trucking School cuenta con sedes físicas en Odessa y El Paso. Trucker Certified tiene sedes en Pampa, Amarillo, Plainview y Borger. Fast Track CDL se encuentra en Garland. CDLCALL opera en San Antonio, y Ancora tiene su oficina principal en Arlington.
La fiscalía doce que es probable que estas escuelas también envíen a sus graduados a empresas de transporte de carga en todo el estado, incluidos importantes centros de distribución como Dallas-Fort Worth y Houston.