Houston, Texas.- De costa a costa inmigrantes detenidos por ICE arriesgando sus propias vidas han comenzado un movimiento que parece difícil de parar.

Lo que comenzó como una protesta por las condiciones que consideran de “horrendas e inhumanas” que aseguran existen al interior de los Centros de Detención Migratoria, terminó con huelgas de hambre.

En Delaney Hall, Nueva Jersey, la huelga laboral y de hambre comenzó en respuesta a la negación de alimentos frescos, atención médica y aire acondicionado en funcionamiento para los detenidos.

Según se ha informado, más de 200 personas permanecen en huelga laboral y de hambre dentro de las instalaciones mientras que en Adelanto, California, al menos 20 personas se han declarado en huelga de hambre en respuesta a la presencia de moho, agua potable insegura y la falta de atención médica.

A lo largo del último año, se han multiplicado los informes sobre muertes, negligencia médica, uso de la fuerza, aislamiento, represalias, hacinamiento, falta de alimentos y traslados indiscriminados que aíslan a las personas de sus seres queridos y de sus redes de apoyo.

Por si fuera poco, 18 personas han fallecido bajo la custodia de ICE en lo que va del año, y un total de 49 personas han muerto bajo la actual administración del presidente Donald Trump.

El pasado fin de semana, gracias a la presión ejercida por organizadores locales, el varios legisladores y la gobernadora Mikie Sherrill se unieron a decenas de miembros de la comunidad en Delaney Hall para solidarizarse con los detenidos en huelga de hambre y exigir el cierre de las instalaciones.

En respuesta, ICE habría enviado un vehículo blindado y agentes armados, quienes dispararon proyectiles de pimienta y gases lacrimógenos contra la multitud.

Las personas en huelga de hambre en Adelanto y Delaney Hall exigen que ICE libere de inmediato a todos los detenidos —incluyendo a personas mayores, jóvenes y personas con afecciones médicas— y que cierre estas instalaciones de forma definitiva.

“Durante años, los inmigrantes detenidos en estas instalaciones han soportado un patrón profundamente inquietante de abuso, negligencia y deshumanización a manos de ICE y del Grupo GEO”, dijo Esmeralda Santos, de la Coalición Shut Down Adelanto,

Los detenidos en Delaney Hall exigen, además, una reunión inmediata con la gobernadora Mikie Sherrill para que esta pueda constatar las condiciones de primera mano y escuchar directamente a los detenidos.

Kathy O’Leary, coordinadora de la región de Nueva Jersey en Pax Christi y miembro de la Coalición Eyes on ICE New Jersey agregó que los inmigrantes al interior de los Centros de Detención han encontrado la manera de movilizarse, para lograr que sus demandas de libertad sean escuchadas por los legisladores.

“Se trata de nuestros vecinos, quienes claman para que nuestro gobernador los escuche; para que los adolescentes, las personas mayores y los enfermos sean puestos en libertad y, en última instancia, para lograr la libertad de todos”, expresó.

La organización compartió cartas desesperadas escritas por los inmigrantes recluidos en los Centros de detención en la que narran los motivos por los que emigraron a los Estados Unidos y como tras cumplir con cada requisito que el gobierno les exigió, terminaron atrapados por ICE y llevados a Centros de Detención.

Tras navegar por los ríos burocráticos los inmigrantes se enfrentan a la opción de ser enviados a otros países con niveles de violencia superiores a los suyos, de donde huyeron.

“Esto ha obligado a muchos a solicitar la salida voluntaria como la única opción para regresar a sus países de origen, a pesar del peligro que podríamos enfrentar si quedamos expuestos”, sin embargo, para poder salir voluntariamente de los Estados Unidos tienen que permanecer hasta tres meses en los Centros de Detención.

En otra carta, los inmigrantes se quejan de la situación de abandono que impera en los Centros de Detención y se quejan de la rapidez con la que, en algunos casos reciben una orden de expulsión o deportación en cuyos procesos, en algunas ocasiones, no cuentan con el apoyo de un traductor.

Las cartas son firmadas por cientos de inmigrantes de países latinoamericanos, africanos, asiáticos y europeos

“Lo que estamos presenciando ahora es un grado intensificado de crueldad, dado que Trump no se detendrá ante nada con tal de deshumanizar y vilipendiar a los inmigrantes”, dicen los defensores de los derechos humanos.

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