San Antonio, Texas.- Dos inmigrantes indocumentados venezolanos fueron condenados en un tribunal federal de San Antonio por el tráfico sexual de una menor de 16 años, actividades que comenzaron en Colombia y se extendieron a Kentucky Texas.
“Los acusados indocumentados en este caso buscaron enriquecerse a costa de una menor, obligándola a mantener relaciones sexuales con hombres adultos, y ahora están recibiendo exactamente lo que merecen: décadas de prisión”, dijo
Según los documentos judiciales Giannys Alexandra Ramírez-Fernández, de 21 años, y Nelson Adrián Pérez-Martínez, de 23, conspiraron sabiendo que se obligaría a una menor venezolana indocumentada y huérfana a participar en actos sexuales con fines comerciales.
Ramírez-Fernández, quien tenía 17 años en ese momento, inició una relación con la menor cuando esta tenía 13 años y vivía con sus padres adoptivos en Colombia. Ambas cruzaron ilegalmente a Estados Unidos en diciembre de 2022.
Pérez-Martínez, amigo de Ramírez-Fernández desde la época en que vivían en Venezuela, cruzó ilegalmente a Estados Unidos en diciembre de 2023 y se unió a ellas. Pérez-Martínez y Ramírez-Fernández viajaron con la menor desde Kentucky hasta San Antonio para que esta ejerciera la prostitución.
Una vez en San Antonio, se publicó un anuncio en una sección de contactos personales ofreciendo servicios sexuales comerciales con la menor.
Una investigación reveló que, en 2024, Pérez-Martínez y Ramírez-Fernández acompañaron a la menor a aproximadamente seis moteles distintos en San Antonio entre el 19 y el 30 de julio.
Pérez-Martínez y Ramírez-Fernández fueron arrestados el 30 de julio de 2024 como parte de una investigación en curso sobre trata de personas con fines sexuales a nivel nacional.
Un agente encubierto de la Unidad de Explotación Humana de la Policía de San Antonio respondió a un anuncio publicado en un sitio web de servicios de acompañantes. Haciéndose pasar por cliente, el agente llamó al número que aparecía en el anuncio y recibió instrucciones de acudir al motel Studio 6, ubicado en Pasteur Court, San Antonio.
Una vez que el agente encubierto estuvo en la habitación del motel con la menor, la víctima aceptó prestar servicios sexuales a cambio de dinero, después, se procedió a la detención de Pérez-Martínez y Ramírez-Fernández, quienes fueron identificados como vigilantes de la operación.
El 17 de septiembre de 2025, Ramírez-Fernández se declaró culpable de tres cargos: complicidad en la trata de menores con fines sexuales, conspiración para cometer trata de menores con fines sexuales y transporte de una menor con la intención de participar en actividades sexuales delictivas.
El 1 de octubre de 2025, los fiscales federales presentaron una acusación formal sustitutiva con cinco cargos contra Pérez-Martínez: complicidad en la trata de menores con fines sexuales; complicidad en el beneficio económico derivado de la trata de menores con fines sexuales; conspiración para cometer trata de menores con fines sexuales; complicidad en actos de coacción y captación; y transporte de una menor con la intención de participar en actividades sexuales delictivas.
El 23 de febrero, un jurado declaró a Pérez-Martínez culpable de todos los cargos. Previamente, en octubre, un primer juicio contra Pérez-Martínez había concluido sin veredicto debido a la falta de acuerdo del jurado.
El lunes, el juez federal de distrito Fred Biery, del Distrito Oeste de Texas, condenó a Pérez-Martínez a 240 meses de prisión y a libertad supervisada de por vida. El martes, el juez Biery condenó a Ramírez-Fernández a 150 meses de prisión.