Laredo, Texas.- El gobierno federal se enfrenta a un gran problema luego de que las boyas que colocó en el Río Bravo a la altura de Eagle Pass se desprendieron debido a las inundaciones y ahora significan un gran peligro.
Si las boyas no se recuperan pronto podrían llegar a Laredo en un lapso de 30 a 36 horas.
El Congresista Henry Cuéllar mostró un video en redes sociales en que se observan lo que el llamo “ovnis naranjas, objetos flotantes no identificados, desplazándose por el Río Grande”.
Cuéllar dijo que a principios de año advirtió a las autoridades de Seguridad Nacional que esto podría pasar.
“Lo cierto es que los muros fronterizos y los sistemas de boyas pueden tener graves repercusiones en la seguridad pública, el agua potable, el comercio y la vida cotidiana de nuestras comunidades fronterizas”, dijo.
Agregó que, además de las boyas federales cilíndricas que se desplazan río abajo, la cadena de boyas estatales redondas en Eagle Pass se ha desprendido debido a las recientes inundaciones.
Cuéllar dijo que es imprescindible que las autoridades logran recuperar las boyas para evitar daños mayores.