Lago Broken Bos, Oklahoma.- La densa vegetación de una zona rural del sureste de Oklahoma parecía el escondite perfecto para James Lee Kirby. El hombre de 49 años, acusado de graves delitos de agresión sexual e incesto en dos estados, pensó que desactivando su grillete electrónico desaparecería del radar de la justicia. Se equivocó.
El viernes 17 de julio de 2026, una operación relámpago coordinada entre agencias locales, estatales y federales terminó con su fuga en un campamento remoto cerca del lago Broken Bow, en el condado de McCurtain.
Su captura se produjo apenas una semana después de que las autoridades lo incluyeran en la temida lista de los 10 fugitivos más buscados de Texas.
La caída de Kirby cierra un capítulo de evasiones que comenzó a finales de 2024. El 5 de noviembre de ese año, el sospechoso había sido arrestado en el condado de Grayson, Texas, bajo cargos de agresión sexual agravada. Sin embargo, semanas después logró pagar la fianza y recuperar su libertad provisional.
A principios de 2026, mientras esperaba el juicio por cargos previos de violación en primer grado e incesto en el condado de Bryan, Oklahoma, Kirby decidió cortar su dispositivo de monitoreo GPS. El aparato dejó de emitir señal justo antes de la fecha de su audiencia en el tribunal, y desde el 2 de febrero se convirtió formalmente en un prófugo de la justicia.
A pesar de estar escondido, su historial delictivo siguió sumando órdenes de arresto. El pasado 2 de junio de 2026, la fiscalía del condado de Grayson, Texas, emitió nuevos cargos en su contra por un delito de agresión sexual agravada y dos de agresión sexual.
El viernes pasado, el cerco se cerró, un grupo élite policial logró neutralizar y arrestar al fugitivo sin que se registraran incidentes ni violencia.