Austin, Texas.- La Unidad de Casos Sin Resolver de la Fiscalía de Texas anunció que el análisis de ADN ha identificado de manera concluyente restos humanos recuperados recientemente como los de Jason Landry, quien estaba desaparecido desde el 13 de diciembre de 2020.
Landry, un estudiante de 21 años de la Universidad Estatal de Texas, desapareció mientras conducía desde San Marcos hacia la casa de su familia en Missouri City, Texas.
Poco después de la medianoche, su vehículo, accidentado y abandonado, fue hallado en Salt Flat Road, en el condado de Caldwell, cerca de Luling. Cerca del lugar del accidente se encontraron dispersas varias de sus pertenencias, incluida ropa, pero no se logró localizar a Landry a pesar de las exhaustivas búsquedas realizadas por las fuerzas del orden, equipos de búsqueda y voluntarios.
El 8 de septiembre de 2026, un residente local descubrió restos humanos al este de Salt Flat Road, entre Soda Springs y Biggs Road. Las pruebas de ADN realizadas por el Centro de Identificación Humana de la Universidad del Norte de Texas confirmaron que los restos pertenecían a Landry.
Los restos óseos no aportan información adicional sobre la causa o la manera de la muerte, y los investigadores no han encontrado indicios de actividad delictiva.
A lo largo de los años, la Unidad de Casos Sin Resolver de la Oficina del Fiscal General (OAG) llevó a cabo múltiples búsquedas terrestres y aéreas, analizó nuevas pistas y reexaminó continuamente el caso.
Los esfuerzos de las autoridades condujeron finalmente a la recuperación y al análisis forense que hicieron posible esta identificación.
“Este acontecimiento marca un momento crucial en un caso que ha pesado profundamente en nuestros corazones durante casi seis años. La familia Landry ha sufrido una tragedia inimaginable y seguirá presente en nuestras oraciones, especialmente durante este momento increíblemente difícil”, dijo el fiscal Ken Paxton.