Killen, Texas.- El Pentágono confirmó que Nidal Hasan, el psiquiatra del Ejército convicto por asesinar a 13 personas en la base de Fort Hood en 2009, será ejecutado por un pelotón de fusilamiento. De llevarse a cabo, marcaría la primera ejecución militar de los Estados Unidos en más de 65 años.
El caso del expsiquiatra y exmayor del Ejército de los EE. UU. responsable de la masacre de 2009, ha vuelto a la primera línea de la opinión pública tras la orden presidencial que reactiva la pena capital en el sistema judicial militar.
Los hechos ocurrieron un 5 de noviembre de 2009 cuando Hasan entró en el Centro de Procesamiento de Preparación de Soldados en Fort Hood. El lugar estaba lleno de militares desarmados que pasaban por revisiones médicas previas a su despliegue en el extranjero.
Gritando la frase en árabe “Allahu akbar” (“¡Dios es grande!”), Hasan abrió fuego de manera indiscriminada utilizando una pistola equipada con mira láser, dejando como saldo de 13 personas muertas y más de 30 heridas.
Hasan fue finalmente neutralizado a tiros por la policía de la base. Los impactos recibidos le provocaron heridas graves en la columna vertebral, dejándolo paralítico de la cintura para abajo.
Hasan, nacido en Virginia y de ascendencia palestina, servía como psiquiatra dentro del cuerpo médico del Ejército. Investigaciones posteriores demostraron un proceso de radicalización extremista previo al ataque:
Durante su juicio, él mismo admitió el crimen y declaró que su objetivo era defender a los insurgentes musulmanes en Irak y Afganistán, justificando el tiroteo como una medida para evitar que los soldados estadounidenses desplegados combatieran a sus correligionarios. [1, 2]
Tras más de una década en el corredor de la muerte militar y habiéndose agotado sus apelaciones legales, el Pentágono anunció una resolución definitiva sobre su condena: ejecutado mediante un pelotón de fusilamiento administrado por el Ejército de los EE. UU.. una práctica que no se realiza desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
No se sabe la fecha exacta ni el lugar del procedimiento, pero las normativas estipulan que la medida debe concretarse en un periodo de entre 60 y 150 días posteriores a la ratificación del presidente.