McAllen, Texas.- Al iniciar este lunes el voto por adelantado en Texas, la fiscalía federal anunció la implementación de tres medidas que incluyen funcionarios electorales de distrito -no armados- en las casillas electorales que supervisarán el cumplimiento de la ley federal; abordarán e investigarán denuncias creíbles sobre posibles violaciones a la ley federal y reforzarán los recursos legales donde más se necesiten.
“Independientemente de cómo le vaya a su candidato preferido el día de las elecciones, cada votante elegible debe tener la garantía de que su voto será contabilizado correctamente y de que dicho conteo determinará al ganador legítimo”, dijo la fiscalía en un comunicado
El fiscal federal Aaron Reitz implementó tres medidas:
Se designaron funcionarios electorales de distrito, tanto para asuntos civiles como penales. En colaboración con la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia, estos abogados asistirán y asesorarán a equipos de observadores electorales en centros de votación clave para supervisar el cumplimiento de la ley federal.
En segundo lugar, se establecieron procedimientos operativos estándar con el Secretario de Estado de Texas y el Fiscal General de Texas, con el fin de poder abordar e investigar denuncias creíbles sobre posibles violaciones de la ley federal.
Y, en tercer lugar,” me he coordinado con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el FBI y la División de Derechos Civiles para reforzar los recursos legales allí donde más se necesitan”, dijo.
El fiscal sentenció que solo pueden votar quienes están legalmente habilitados para hacerlo; “esto excluye a personas con condenas penales que les impiden votar, a personas sin estatus legal y a ciudadanos extranjeros. Las elecciones estadounidenses son exclusivamente para los estadounidenses”, advirtió.