Asitin, Texas.- En las semanas posteriores a la supuesta “pausa” anunciada por Greg Abbott, el estado de Texas otorgó 35 permisos a centros de datos.
Se suponía que en la pausa los permisos no serían otorgados, pero de acuerdo a un informe dado a conocer por Public Citizen, por lo menos 35 de estos permisos si fueron dados.
“Esto ocurre después de que Abbott recibiera 22.5 millones de dólares en contribuciones de campaña provenientes de intereses vinculados a los centros de datos, y tras haber permitido la planificación o construcción de 596 de estas instalaciones, beneficiándolas con los mayores incentivos fiscales del país”, dice la oficina de campaña de Gina Hinojosa, candidata demócrata al gobierno texano.
“El discurso duro de Greg Abbott sobre los centros de datos no es más que una maniobra electoral. Abbott atrajo a estos centros de datos a Texas ofreciéndoles los incentivos fiscales más generosos de todo el país, para luego fingir una pausa en la aprobación de proyectos con el único fin de obtener rédito político”, advierte Hinojosa.
“Si Greg Abbott realmente quisiera proteger a los texanos, habría convocado una sesión legislativa especial para promulgar leyes al respecto. Por eso nadie cree que el pirómano vaya a apagar el incendio: una y otra vez, Abbott antepone los intereses de los multimillonarios a los de los texanos”, reclama.
Un comunicado de la candidata dice que a pesar de su “retórica contundente”, estas grandes corporaciones propietarias de centros de datos han eludido sus auditorías desde el primer día. Tras permitir que empresas globales construyeran centros de datos por todo el estado —especialmente en comunidades rurales—, “Greg Abbott intentó controlar el problema que él mismo generó mediante cartas carentes de efecto real y una supuesta “pausa” que, convenientemente, termina en diciembre, justo después de las elecciones”.