Miami, Florida.- Una hondureña que fue deportada de los Estados Unidos decidió dejar a su niño de tres años bajo cuidado de familiares, pero estos le propiciaron la muerte a golpes los cuales fueron tan fuertes que le desprendieron una costilla de la columna vertebral.

Las autoridades del Sheriff del Condado Escambia encontraron al bebé con 17 golpes en la cabeza, hematomas extensos, quemaduras intencionales, una clavícula rota, un páncreas seccionado por un traumatismo cerrado y varias costillas rotas.

La muerte del niño ocurrió el pasado cuatro de marzo. Samuel Antonio Maldonado Erazo se encuentra en prisión y ICE ha presentado una orden de detención migratoria.

La madre Wendy Esther Hernández Reyes fue deportada el 26 de enero y tomo la decisión de no llevarse a su hijo, un ciudadano estadounidense.

ICE hizo un llamado a padres que son inmigrantes irregulares de llevarse a sus hijos con ellos cuando sean deportados. Aunque ICE les da a todos los padres esta oportunidad Reyes Hernández decidió no hacerlo.

Maldonado Erazo habría ingresado irregularmente a los Estados Unidos en 2021; su esposa ha sido detenida y sus tres hijos -dos de ellos ciudadanos estadounidenses, se encuentran bajo la custodia del estado.

El niño, al parecer, era maltratado continuamente, de acuerdo a las lesiones que presentaba.

De acuerdo a un comunicado de ICE, el hombre llevó al niño al trabajo, aunque el niño estaba en condiciones médicas graves, pero alguien llamó al 911 para informar que el niño estaba mal.

Las lesiones que se encontraron en el cuerpo del niño fueron extensas e iban desde golpes en la cabeza hasta costillas desprendidas de su columna vertebral.

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