El Paso, Texas.- El Hope Border Institute y la Diócesis de El Paso, encabezada por el obispo Mark Seitz, anunciaron hoy una ampliación del apoyo humanitario para migrantes y solicitantes de asilo en Ciudad Juárez a través del Fondo de Asistencia para Refugiados en la Frontera (Border Refugee Assistance Fund).
En colaboración con el Servicio Jesuita a Refugiados México y Derechos Humanos Integrales en Acción (DHIA), la iniciativa proporcionará refugio de emergencia, atención médica, servicios de salud mental y transporte a personas vulnerables desplazadas por la violencia, el cierre de la frontera y el aumento de las deportaciones.
El anuncio refleja una crisis que se agudiza a ambos lados de la frontera. A medida que se restringe el acceso al asilo y se aceleran las deportaciones, las poblaciones migrantes en Ciudad Juárez enfrentan necesidades humanitarias crecientes; muchas de estas personas han sobrevivido a la trata, la violencia o la separación familiar. Los recortes en la financiación humanitaria internacional han tensado aún más la capacidad de respuesta de las organizaciones locales.
Mediante la alianza con DHIA, la iniciativa brindará asistencia inmediata a migrantes que han sufrido delitos y explotación, incluyendo refugio de emergencia y atención médica. A través del Servicio Jesuita a Refugiados México, las comunidades de fe atenderán las necesidades críticas de salud mental de las personas en tránsito, ofreciendo consejería y apoyo psicosocial en un momento en que dichos servicios escasean gravemente.
“En un momento en que la frontera está cerrada a los solicitantes de asilo y las deportaciones se intensifican, nuestra labor junto al obispo Seitz y nuestros socios en Ciudad Juárez nunca ha sido tan urgente”, declaró Dylan Corbett, director ejecutivo del Hope Border Institute.
Agregó que el Fondo de Asistencia para Refugiados en la Frontera representa algo esencial: la voluntad de las comunidades de fe a ambos lados de un muro de actuar como un solo cuerpo. Agradecemos a quienes nos apoyan en todo el país y el mundo, haciendo posible esta solidaridad binacional”, dijo.
El obispo Seitz, quien habló hoy en una conferencia de prensa en Ciudad Juárez, subrayó el fundamento teológico de esta labor. “La colaboración no es un lujo en tiempos como estos, sino una necesidad”, afirmó. “A través del Fondo de Asistencia para Refugiados en la Frontera, hemos aprendido a responder con flexibilidad y convicción a las necesidades de los migrantes en nuestra frontera. A medida que se intensifican las medidas de control, su costo humano se percibe en ambos lados. Nuestras comunidades de fe están llamadas a responder a ese clamor. Me enorgullece que este Fondo contribuya a liderar dicha respuesta”.