Houston, Texas.- Un ciudadano con doble nacionalidad (estadounidense y peruana) de 70 años compareció por primera vez ante un tribunal federal de Houston tras ser extraditado desde Perú para enfrentar cargos relacionados con una presunta trama de fraude bancario y lavado de dinero, que involucró al menos 40 millones de dólares en fondos obtenidos mediante préstamos fraudulentos.
Hugo Villanueva, anteriormente residente de Katy, Texas, fue extraditado a Estados Unidos el 17 de septiembre y ha comparecido ahora para la lectura de cargos en el distrito sur de Texas. Está programada una audiencia sobre su detención para el 7 de octubre a las 10:00 a. m.
Según el escrito de acusación, Villanueva y otras personas conspiraron, al menos entre 2016 y 2021, para obtener decenas de préstamos bancarios fraudulentos por un total de al menos 40 millones de dólares.
Presuntamente, presentaron solicitudes de préstamo que contenían información falsa y documentación de respaldo fraudulenta, incluidas facturas de venta de equipos, declaraciones de impuestos sobre la renta y estados de cuenta bancarios.
La acusación sostiene además que Villanueva preparó declaraciones de impuestos y estados financieros falsos para respaldar las solicitudes de préstamo fraudulentas y obtener la aprobación de las instituciones financieras.
Villanueva presuntamente huyó de Estados Unidos en 2023 para evitar su arresto. Las autoridades lo detuvieron en Lima, Perú, en noviembre de 2025.
Los coacusados Bun Khath (45 años) y Jeremiah Almaguer (46 años), ambos de Richmond, Texas, así como Jennifer Williams (72 años), de Houston, se declararon culpables anteriormente de su participación en la trama y fueron condenados a 120 meses, 60 meses y 12 meses de prisión, respectivamente.
Otros coacusados: William Mills (62 años) y Kazem Younes (65 años), ambos de Sugar Land, Texas, así como Jolson Wu (64 años), de Houston, también se han declarado culpables y están a la espera de sentencia.
Villanueva se enfrenta a una pena de hasta 30 años de prisión y a una posible multa máxima de un millón de dólares por los cargos de conspiración, fraude bancario y declaración falsa para obtener crédito. Asimismo, afronta hasta 20 años de prisión y una posible multa máxima de 500.000 dólares —o el doble del valor de la transacción— por el cargo de conspiración para el lavado de dinero.