“Ya no es raro verlos”: tiburones se acercan a playas de Texas; Tamaulipas mantiene vigilancia en verano.
*Salvavidas de la Isla del Padre recuerdan el 4 de julio de 2024, cuando 4 bañistas fueron mordidos en un día.
*Biólogos explican por qué el Golfo se calienta y trae más tiburones toro a la orilla.
*Autoridades piden extremar precauciones.
Isla del Padre, Texas.- “Fue como si el agua hirviera. Primero una persona, luego otra. En dos horas teníamos cuatro heridos”, recuerda un salvavidas de South Padre Island que atendió la emergencia del 4 de julio de 2024.
Ese día, cuatro personas fueron mordidas por un tiburón de 1.8 metros en la misma playa. Una mujer sufrió heridas graves en la pierna. Un hombre logró zafarse empujando al animal. “Nunca había pasado algo así aquí”, advierte. Las autoridades lo calificaron como “ataques sin precedentes”.
El incidente marcó un antes y un después. Hoy, la playa se patrulla con drones tras cada avistamiento. Pero el problema de fondo no se fue: el Golfo de México está más cálido, y eso trae a los tiburones más cerca. “La mayoría de los encuentros ocurren cuando surfistas y nadadores comparten espacios de baja visibilidad con tiburones en busca de alimento”, explicó Gavin Naylor, director del Programa de Investigación de Tiburones de Florida. “El tiburón confunde a humanos con sus presas”.
Se acerca el verano, los estuarios de Texas se llenan de peces recién nacidos. Para los tiburones toro juveniles, es una guardería. Y su población está creciendo. Estudios en los últimos 20 años reportan un aumento notable de tiburones toro jóvenes en estuarios de Texas y Alabama.
Del lado mexicano no hay mordidas recientes. Tamaulipas no registra ataques en 2024-2026 en fuentes públicas. Pero sí hay vigilancia. En febrero de 2024, Protección Civil de Matamoros confirmó el paso de ‘LeeBeth’, un tiburón blanco de 4 metros y 1 tonelada, frente a Playa Bagdad. “Se puede seguir en la app Sharktivity”, dijo la dependencia. Es el recorrido más extenso registrado por AWSC.
Los cambios se notan. En julio 2024, durante el huracán Beryl, una plataforma petrolera grabó decenas de tiburones en el Golfo. “El cambio climático y los eventos extremos están cambiando el juego para la fauna marina”, señalan expertos.
Avistamientos de tiburones y cocodrilos aumentan en zonas donde antes eran raros. “Antes veías uno cada verano. Ahora es cada semana”, dice otro salvavidas de South Padre. “El tiburón toro ya no le teme a la orilla. Entra a desembocaduras, a agua turbia. Y ahí es donde está la gente”.
El riesgo de ataque sigue siendo bajo: 1 entre 3.7 millones, según el Archivo Internacional de Ataques de Tiburones.
Estados Unidos tuvo 12 ataques en 2024, el país con más incidentes. Texas concentra los encuentros. Pescadores del Golfo lo llaman “el recaudador de impuestos”: tiburones toro se comen la pesca directo de la línea. “Aprendieron que barco significa comida fácil”, dice un pescador de Port Isabel.
Las reglas para este verano son claras. Tras los ataques de 2024, South Padre Island pidió no entrar al agua por 2 horas. “Y la gente hizo caso. Ese día nadie más salió herido”, recuerda el salvavidas.
En Tamaulipas, Protección Civil pide atender banderas y avisos. “El mar está diferente. Hay que respetarlo”, dicen.
